La Catedral de Guadalupe de Gómez Palacio conserva una cicatriz que ha sobrevivido por más de un siglo y que recuerda uno de los momentos más intensos de la Revolución Mexicana en la región. El 30 de marzo de 1914, en medio de los enfrentamientos entre fuerzas revolucionarias y federales, un proyectil de artillería impactó la entonces Parroquia de Guadalupe, dejando un daño que aún puede observarse en la estructura del templo. De acuerdo con registros históricos, el disparo estaba dirigido hacia un fortín ocupado por tropas federales, instalado en la entonces calle Insurgentes, hoy calzada Agustín Castro y Aldama. Sin embargo, las condiciones del terreno, cubierto por una densa nube de polvo y tierra levantada por el combate, habrían provocado un error en la trayectoria del cañón. Se cree que el proyectil fue disparado desde las inmediaciones de la estación del ferrocarril, aunque terminó desviándose e impactando la iglesia, dejando una marca que permanece visible hasta nuestros días. Más de 110 años después, el daño puede apreciarse principalmente desde la avenida Hidalgo, convirtiéndose en un silencioso testimonio del paso de la Revolución Mexicana por Gómez Palacio y de los combates que marcaron la historia de la ciudad. Si alguna vez pasas por el lugar, vale la pena observar este detalle que forma parte del patrimonio histórico de Gómez Palacio y que pocos conocen. Navegación de entradas Entregan nuevos uniformes y equipo al personal de limpieza “La Ola” en Torreón Gómez Palacio ofrecerá conferencia gratuita para prevenir extorsiones