Enero de 2013: el operativo que desmanteló prácticamente a la Policía Municipal y dejó a soldados a cargo de la vigilancia

GÓMEZ PALACIO, DGO.- Hubo un momento en la historia reciente de Gómez Palacio en el que salir a la calle y encontrarse con policías municipales era algo poco común.

Durante enero de 2013, la ciudad atravesó una de las mayores crisis de seguridad de las que se tenga registro reciente: policías municipales fueron desarmados, decenas de elementos fueron detenidos y el Ejército Mexicano terminó realizando los patrullajes en buena parte de la ciudad.

Todo comenzó el 10 de enero, cuando elementos militares retiraron las armas de fuego a policías municipales de Gómez Palacio y Lerdo con el argumento de realizar pruebas de balística. Los agentes fueron retirados de las labores operativas y los militares comenzaron a hacerse cargo de la vigilancia.

Pero lo que parecía ser una revisión de las corporaciones terminó convirtiéndose en un operativo de grandes dimensiones.

El operativo del 18 de enero

La mañana del 18 de enero de 2013, elementos del Ejército y la Policía Federal arribaron a las instalaciones de seguridad de Gómez Palacio y Lerdo.

El resultado fue la detención y traslado de 158 trabajadores de las corporaciones municipales: 110 de Lerdo y 48 de Gómez Palacio.

Entre ellos se encontraba el entonces titular de la Policía de Gómez Palacio, Víctor Hugo Cordero Giorgana.

La Fiscalía General del Estado informó que los elementos eran investigados por presuntos vínculos con grupos del crimen organizado. De los 158 trabajadores trasladados, 152 quedaron rindiendo declaración y seis tenían órdenes de aprehensión.

Con la corporación prácticamente desmantelada, el Ejército asumió las labores de patrullaje en ambos municipios, con apoyo de elementos de la Policía Federal y la Policía Estatal.

Soldados en lugar de policías

La situación fue tan inusual que medios nacionales documentaron cómo Gómez Palacio y Lerdo quedaron prácticamente sin cuerpos policiacos preventivos.

Los patrullajes militares se intensificaron mientras aumentaban los reportes de robos a bancos y establecimientos comerciales. El número de emergencias también quedó bajo control del Ejército durante aquella etapa.

Días después, El País reportó que en Gómez Palacio quedaban muy pocos policías y que alrededor de 400 soldados se encontraban desplegados para proteger la ciudad.

Y la crisis todavía no terminaba

El 24 de enero, 81 policías que habían sido detenidos y posteriormente liberados decidieron renunciar a sus cargos al mostrarse renuentes a continuar con las evaluaciones de control y confianza.

De ellos, 22 pertenecían a Gómez Palacio y 59 a Lerdo.

Sólo nueve aceptaron continuar con las evaluaciones y fueron reincorporados a sus funciones.

El resultado fue una región de La Laguna de Durango prácticamente sin policías municipales y con fuerzas federales y militares realizando tareas de vigilancia.

Una ciudad bajo vigilancia militar

Lo ocurrido en enero de 2013 dejó una imagen difícil de olvidar: soldados patrullando las calles de Gómez Palacio mientras la Policía Municipal prácticamente había desaparecido de la escena.

La crisis no se resolvió de inmediato. Un año después, medios de comunicación todavía hablaban de Gómez Palacio y Lerdo como municipios que continuaban sin una corporación municipal plenamente restablecida. (Grupo Milenio)

A más de una década de distancia, aquel enero permanece como uno de los episodios más singulares de la historia reciente de Gómez Palacio: una ciudad de cientos de miles de habitantes cuya seguridad preventiva quedó, temporalmente, en manos del Ejército.