La música llegó a la vida de Fer Stala desde muy pequeño, entre discos de vinilo, coros de iglesia, rondallas y una familia donde el gusto por cantar y tocar también estaba presente. Hoy, está por comenzar una gira para celebrar 20 años de trayectoria.

Para Fer Stala, la música no comenzó sobre un gran escenario. Comenzó en casa, cuando tenía apenas 6 o 7 años y escuchaba los discos de vinilo que disfrutaba su abuela.

En su familia también había quienes cantaban y tocaban instrumentos, pero fue observando a sus amigos de una rondalla y participando en los coros de iglesia como comenzó a acercarse de manera más directa a la guitarra y al canto.

Con el paso de los años, su curiosidad por la música fue creciendo. Escuchó nuevos géneros, conoció diferentes artistas y comenzó a formar sus propios proyectos musicales, hasta construir una trayectoria que actualmente está a punto de cumplir dos décadas. Entre sus principales influencias menciona al cantante argentino Leonardo Favio, mientras que su propio estilo se mueve principalmente dentro del pop rock.

Actualmente forma parte de Hoolyguns, agrupación con la que continúa desarrollando su propuesta musical y preparando nuevos proyectos.

De los bares a las casas de los laguneros

Uno de los aspectos que más valora de estos años no necesariamente tiene que ver con los grandes escenarios, sino con las personas que ha conocido a través de la música. Fer recuerda especialmente haber visto a personas que originalmente no sabían tocar un instrumento y que, con voluntad y bajo su tutela, terminaron aprendiendo.

“Ha sido sorprendente”, recuerda sobre esas experiencias que le han dejado una de las mayores satisfacciones de su carrera. También ha tenido oportunidad de presentarse en escenarios importantes, entre ellos el Festival Jornadas Villistas de Chihuahua, además de compartir experiencias con otras agrupaciones.

Y también están las historias que solamente pueden ocurrir después de tantos años arriba de un escenario. Una de ellas ocurrió durante una presentación junto a Genitallica, cuando terminaron compartiendo unas bolsas de panditas de sabores.

Pero si hay algo que Fer reconoce como parte inevitable de esta profesión son las desveladas, uno de los aspectos más difíciles de mantener durante tantos años de actividad musical.

Con el tiempo, su relación con el público también ha cambiado. Hoy, asegura que ya no trabaja tanto en bares, pues muchas veces termina visitando a sus propios amigos y clientes en sus hogares para compartir música durante momentos importantes.

Para él, recibir ese cariño representa una de las mayores recompensas de su trayectoria.

“Ha sido una cosa maravillosa. Estoy agradecido con todo el amor y cariño que he ganado de los corazones de laguneros”, comparte.

Una nueva etapa

Los 20 años de trayectoria no significan para Fer mirar únicamente hacia atrás. Actualmente prepara una nueva etapa con un disco que está próximo a estrenarse. La intención del proyecto va más allá de simplemente hacer música. Busca aportar un pequeño espacio para la reflexión y el diálogo, invitando a las personas a mirar hacia su interior y cuestionarse desde la conciencia.

Y mientras se prepara para iniciar su gira de 20 años, Fer asegura que ya no se trata de perseguir sueños de manera abstracta, sino de convertirlos en metas y trabajar para alcanzarlas.

Su filosofía lo resume así: “Hay que soñar a los 14 y hacerlo a los 30. Estamos a tiempo.”

Después de dos décadas con una guitarra en las manos, Fer Stala continúa escribiendo su propia historia a través de la música, ahora con nuevas metas, nuevos proyectos y una gira que marcará un capítulo especial en su trayectoria.